¿Inseguridad o intimidación? Robo en casa de periodista que difundió video de salvadoreña asesinada en Tulum, Q.R.

Se llevaron computadoras y discos duros, herramientas básicas de un periodista

Irene Ramírez

Acapulco, Gro. 07 de Abril 2021.- Hace poco más de una semana se dio a conocer en las redes sociales el artero asesinato de una mujer salvadoreña a manos de la policía municipal de Tulum, Quintana Roo, la noticia que se hizo viral fue difundida por el periodista Francisco Canul Cauich, a quien el pasado domingo 4 de abril, una semana después del escandaloso video, sujetos desconocidos se introdujeran en su domicilio y se robaran pertenencias importantes.

En una entrevista, Canul relató que se encontraba fuera de su domicilio cuando le informaron que la puerta de su casa estaba abierta, por lo que de inmediato se trasladó, al llegar confirmó que habían robado computadoras, discos duros, herramientas básicas de un periodista, así como también artículos personales y dinero en efectivo, además dañaron sus muebles y su papelería fue desordenada.

En su relato, el periodista reportó lo sucedido a la policía local, la cual nunca llegó, después llamó al 911 para decir nuevamente lo sucedido y fue hasta después de una hora y media que llegaron autoridades, posteriormente Canul Cauich pidió ayuda al presidente municipal de Tulum.

El redactor dijo que no había sido un robo normal, que fue con saña, ya que por el patrón de los daños y la forma en que desorganizaron sus cosas, está seguro que había un interés mayor al de un robo común y los delincuentes buscaban algo más.

Cabe señalar que estos hechos ocurrieron después de informar la noticia de la joven salvadoreña, víctima de los policías municipales, siendo él de los primeros periodistas en dar a conocer el asesinato.

El hecho preocupa al periodista, ya que estos ataques representan una represalia al trabajo periodístico y a la libertad de expresión, además Quintana Roo fue el tercer Estado con más agresiones contra la prensa en el año 2020, y esa entidad ha sido la más peligrosa para los comunicadores desde el 2009 y las agresiones han sido de grupos particulares, crimen organizado y de las mismas autoridades.